Danza y Música
Hoy, la tradión se mantiene viva en Euskadi tanto en la música como en la danza. A seguir, veremos las múltiples manifestaciones del folklore y la descripción de algunos instrumentos y danzas tradicionales.
Instrumentos:
Txistu es una flauta de pico vertical de tres agujeros. Antiguamente solían ser de hueso o totalmente de madera (a semejanza de la actual txirula).
Tamboril es un pequeño tambor cerrado con un sólo bordón en el parche trasero. Se cuelga del brazo izquierdo y se toca con la mano derecha, con una fina vara llamada ziria.
El txistu-tamboril es la pareja más influyente de la música basca. Las danzas y ritmos de percusión más conocidos son: conocidos: biribilketa, arin-arin, porrusalda y ezpata-dantza.
Trikitixa se le llama al pequeño acordeón diatónico. La historia de este instrumento está estrechamente ligada a las romerías. Desde que llegara a Euskadi en 1890, la trikitixa ha sufrido innumerables cambios paralelos a la evolución de la sociedad. Una de las características de este pequeño acordeón es que no es necesario saber solfeo para tocarlo, aprendiéndose tan sólo a base de repetir. Por ello se trata de un instrumento popular cuya música alegre, junto con la del pandero, invita al baile en todas las fiestas populares.
Las panderetas utilizadas en la actualidad son redondas, pero antiguamente tenian una forma cuadrada. Eran hechas con piel de oveja y la forma de tocar es poner el pandero en el cuerpo paralelo al pecho, sujetándolo con los brazos doblados acia arriba, lo que permite al instrumentista emplear las dos manos y por lo tanto da más libertad y variación en los toques.
La txalaparta se compone de varias maderas colocadas sobre unos soportes, aisladas por espuma, caucho, etc. Los soportes suelen ser unos caballetes. Antiguamente se tocaba en una sola madera, más ancha y más larga que las de hoy, colocada en dos canastas y aisladas con hojas de maíz. La tocan dos personas (txalapartariak) juntas con dos palos (makilak), que tienen la forma cónica con una punta más gruesa que la otra. Con el fin de crear nuevos sonidos, los instrumentos típicos del folclore vasco se mezclan cada vez más entre sí. En el caso de la trikitixa, en la mayoría de las ocasiones la oímos junto con el pandero, aunque también podemos disfrutarla acompañada de la txalaparta.
Danzas:
Los bailes de romería o plaza: Basados en los bailes que se celebraban en las romerías y cuya participación era popular y espontánea han pasado a engrosar el repertorio de los grupos de danza establecidos, si bien es verdad que todavía se vienen realizando en todas aquellas romerías, sobre todo en los lugares rurales del país, este tipo de bailes populares y espontáneos que invitan a participar libremente a todos los romeros y visitantes.
Las danzas de espadas: Tienen un paralelismo evidente con las europeas del mismo tipo. Su realización, siempre ligada a la conmemoración o a rendición de honores, está ligada a la danza ritual donde el pueblo apoya con respeto a cada colectivo de danzantes.
Las danzas de fin de fiesta: Este tipo de bailes se realizan para marcar el fin de unas fiestas o de un periodo concreto, como el carnaval, han servido de simbólico colofón al desenfreno festivo, representado en el golpeo, vapuleo y quema del pellejo de vino inflado y vacío. Es el fin de un ciclo y el comienzo de otro. Se observan ciclos completos de zonas específicas junto a danzas determinadas extendidas por todo el territorio, o salpicadas en ciertos enclaves.
Aurresku: Es el baile solemne y elegante por excelencia. Lo bailaba el pueblo en las grandes fiestas, pero lo bailaban también los diputados. En estos casos, era costumbre sacar por pareja del aurreskulari a la señora o hija del alcalde, la que no hacía más que presenciar la fiesta, ya que en este baile la mujer no baila sino que es bailada. Una fila de ocho, diez o más personas que lo forman entran en la plaza, unidas por las manos, saliendo generalmente del Ayuntamiento. Se compone exclusivamente de hombres, de los cuales el primero (el aurresku) y el último (el atzesku) tienen en la mano sus boinas o sus sombreros. Estos dos son los personajes importantes de la danza. Se da solemnemente una vuelta por la plaza y al llegar frente al Ayuntamiento el aurreskulari baila sus primeros movimientos coreográficos. Cuatro o dos de los de la cuerda salen entonces y traen a la que ha de ser la pareja del aurreskulari. Una vez en la plaza, se adelanta éste y baila ante ella uno de los tiempos de la danza. Igual ceremonia se repite con el atzesku, para quien se trae otra pareja, bailando ante ella en forma semejante al anterior. Sucesivamente son traídas más parejas para los demás que forman la cuerda o fila quedando separadas de los hombres por unos pañuelos. Entonces se baila el llamado desafío, en elque el aurresku y el atzesku bailan otro de los tiempos, con su adecuada música, original y movida y en el que ambos ejecutan y lucen sus agilidades.
Erreberentzia (reverencia) o ezpatadantza (baile de espadas): La ezpatadantza de Guipúzcoa está constituida con dos grupos de bailarines que desempeñan papeles diferentes. La parte más numerosa la forma la comparsa (en ocasiones compuesta por más de cien dantzaris) que se reparten en cuatro filas y son dirigidos por un capitán, el buruzagi. Cada dantzari lleva en su mano derecha una espada mientras que con la izquierda coge la punta de la espada de su compañero de fila. Los cuatro primeros, uno por cada fila, entregan la punta de su espada al capitán que coge dos por cada lado con la mano correpondiente. Las otra parte la forman cuatro bailarines, los llamados azkendariak (los últimos) que llevan en sus manos sendas espada cortas cuyos puños están cubiertos por un pañuelo que cae, ocultándola, sobre la mano. El baile se puede bailar con una o dos espadas. El folcloriasta guipúzcuano Iztueta, que fue pionero en la recopilación de las danzas de ese territorio histórico, ya recogió como usual que este baile se realizara con dos espadas.
Arku Dantza (baile de arcos): Este baile, que antes bailaban los hombres y hoy lo hacen las mujeres, consta de dos partes diferenciadas. En la primera de ellas se interpretan los pasos con el grupo situado en posición vertical, mientras que en la segunda el grupo de dantzaris da un giro situándose en posición horizontal, y repitiendo los mismos pasos y cruces que en la primera parte. Las danzantes van vestidad de hilandera ( albarcas, falda, corpiño negro, camisa blanca y pañuelo).
Zinta Dantza (baile de la fita): Al igual que el arko dantza en este baile se ha cambiado el sexo de sus ejecutores, antaño lo interpretaban los hombre mientras que en la actualidad lo hacen las mujeres. Estas van vestidas de hilanderas. La danza se realiza por nueve dantzaris. Una hace de capitán mientras que las otras ocho cogen cada una una cinta que cuelga de la punta de un palo (sostenido por dos chicos). La capitana comienza con unos pasos en solitario que terminan dando la señal al grupo para que comiencen a trenzar las cintas alrededor del palo. En la segunda parte, con estructura idéntica a la primera, se realiza el destrenzado.
Kontrapas: Danza gipuzcoana interpretada por mujeres que se realiza como salutación a las autoridades. Bailan un número indeterminado de parejas.
